lunes, 7 de noviembre de 2011

Proyecto a llevar a cabo

1.      Descripción del tema del proyecto

Por parte de los docentes, hay un gran desconocimiento o confusión en el tema del TDAH, y por otra parte, como futura psicopedagoga, es importante entender que no existen dos personas con este déficit que reaccionen de la misma manera, debido a las características personales de cada alumno (la persona con este déficit no siempre se muestra movido, sino que puede ante lo que muestra interés puede mostrarse tranquilo y/ quieto, aun siendo hiperactivo).
Para los padres es tarea difícil mostrar conciencia de los problemas que esto puede generar a sus hijos y las reacciones de éstos pueden ser de los más variadas, hasta incluso pensar que es muestra de un coeficiente intelectual bajo. Tras el diagnóstico del niño hay padres que se lo toman mal y en cambio otros se muestran aliviados de saber la causa de los problemas de sus hijos. Desde la asociación, en el ámbito familiar se realizan terapias familiares, escuelas de padres y grupos de apoyo, con el fin de escucharlos, guiarlos, ayudarles y compartir experiencias.

Es importante hacer entender y/o recordarles que las personas con TDAH necesitan una vida muy estructurada y seguir una rutina determinada, controlando los cambios que se puedan producir por factores externos, como por ejemplo las vacaciones. Necesitan ser marcados, establecerles pautas, organizar su tiempo y darles cierta estabilidad, participando en las tareas de casa, y haciendo sus tareas del colegio, siempre manteniendo una relación (comunicación) y reforzando su autoestima; pero evitando la sobreprotección. Hay que tener en cuenta que este tipo de niños pese al esfuerzo que puedan realizar, cometen mayor número de fracasos y errores que los de su edad,  provocándoles frustración.
La comunicación entre el niño y la familia puede llegar a ser conflictiva en la adolescencia, debida a problemas conductuales o de fracaso escolar, llegando incluso al enfrentamiento… es por eso que hay que trabajar por una buena convivencia familiar, con el fin de evitar posibles problemas.
El niño con TDAH necesita ser tratado adecuadamente, ayudándole a superar sus dificultades y a controlar sus impulsos, con el fin de que encuentre una motivación. Para que esto surga efecto, necesitará que les mostremos afecto, y que este lo pueda encontrar también en la familia y por tanto en la sociedad. El reconocimiento y la valoración de sus acciones positivas y progresos les proporcionará una gran satisfacción. Por lo tanto, independientemente del su CI, el apoyo de la familia y los docentes, así como de su grupo de iguales será imprescindible, de ello dependerá en gran parte su continuidad con los estudios o su fracaso a nivel general (estudios, relaciones sociales…); estos alumnos son muy constantes con aquello que les gusta y/o motiva.
Desde la asociación, además de la realización del informe diagnóstico, se le realizará un tratamiento tanto a nivel de terapia individual como a nivel de talleres. Los talleres que se imparten varían según su contenido: habilidades sociales, entrenamiento en autocontrol, atención, memoria, concentración, inteligencia emocional…

2.      Supuestos teóricos del proyecto y sujetos implicados en él.

La sintomatología del TDAH implica dos bloques sintomatológicos básicos: el déficit de atención y la conducta hiperactiva e impulsiva.

El diagnóstico de TDAH exigen una evaluación multidisciplinar con exhaustivo diagnóstico diferencial que permita descartar que la sintomatología presente en el niño, aún cuando resulte desadaptativa, pueda explicarse mejor por la presencia de un trastorno del desarrollo, trastornos del estado de ánimo u otras patologías.

El tratamiento que se lleva a cabo en la asociación con estos niños es multimodal y se basa en la terapia cognitivo-conductual. Es fundamental la intervención de forma coordinada de padres, profesores, otros educadores, especialistas en salud mental, psicopedagogos, psicólogos, médicos psiquiatras y neuropediatras, combinando técnicas de manejo de conducta en casa y en el colegio y farmacoterapia en caso que el alumno lo pueda precisar (en caso de que se crea la necesidad de seguir un tratamiento médico, no se prescriben en la asociación, sino que  se derivan a un especialista).
La intervención autodirigida consiste en adquirir mayor control sobre su conducta para potenciar la independencia; con ello necesitará menos apoyo de padres, profesores o compañeros. Cuando un niño diagnosticado con TDA tiene además un Trastorno del Aprendizaje, su rendimiento podrá mejorar si en el proceso terapéutico se implican: profesores, padres, compañeros y alumnos (DuPaul y Power, 2003).
Por lo tanto, un aspecto muy importante del tratamiento del TDAH, es la educación de los padres sobre la naturaleza del trastorno y de su tratamiento. Esto es crucial para el éxito del tratamiento. La formación de los padres debe abarcar también el esclarecimiento de las ideas erróneas que pueden tener sobre el trastorno y su tratamiento, así como técnicas para modificar su estilo educativo, es por ello que en la asociación se cree imprescindible el trabajo con los padres.

En cada sesión de trabajo son 3 los niños que participan, y la verdad que esto permite ver una gran variedad de casos y observar las reacciones y formas de actuar de cada niño.

3.      Razones de su elección, interés y prospectiva
En el ámbito docente hace falta todavía mucha información y formación sobre este trastorno. El niño con TDAH desconcierta, porque parece listo pero muestra reacciones inmaduras al mismo tiempo, creyendo el profesor que son muestras de holgazanería, falta de pautas, mala educación… pero al niño le causa frustración y desmotivación, pierde la ilusión y se ve abocado al fracaso. Los profesores los “etiquetan” o identifican como alumnos que no quieren trabajar… pero debemos aprender y ayudar a los docentes a ajustar la exigencia a las posibilidades del niño y exigirle cada vez un poco más, utilizar estrategias…

Cada vez escuchamos más lo de “tiene déficit de atención, es TDAH, es hiperactivo…”, por ello veo muy importante como docente y estudiante de psicopedagogía conocer este ámbito (diagnóstico), entrevista con los padres (saber orientarlos), forma de trabajar con los alumnos (pautas y/o mecanismos de intervención que les puedan ayudar a continuar de una forma normal sus estudios y relaciones familiares), habilidades sociales…
El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH), es un trastorno que se inicia en la infancia y se caracteriza por dificultades para mantener la atención, hiperactividad o exceso de movimiento e impulsividad o dificultades en el control de los impulsos. Este trastorno del comportamiento está presente en el 3-8% de los escolares. A los niños con TDAH les cuesta prestar atención, concentrarse o permanecer sentados. Por supuesto, todos los niños, particularmente los más pequeños, actúan en ocasiones de esta forma, especialmente cuando están nerviosos o excitados. Pero los niños con TDAH muestran estos síntomas durante mayores periodos de tiempo y en distintas situaciones, interfiriendo en su vida familiar, escolar y social.

Los niños con TDAH pueden presentar problemas en las siguientes áreas sintomáticas:
  • Falta de atención: dificultad para mantener la atención, escuchar o atender; facilidad para distraerse u olvidarse de las cosas; mala organización en los estudios.
  • Impulsividad: tendencia a interrumpir o a entrometerse en las conversaciones; impaciencia o dificultad para mantener el turno en la escuela o en los juegos, tendencia a meterse en problemas por actuar sin pensar
  • Hiperactividad: estar constantemente en movimiento; subiendo, bajando, corriendo o hablando excesivamente.
El niño con TDAH suele tener asociado un problema de conducta. Así, por un lado, el niño no puede hacer cosas que quiere hacer (porque su trastorno por déficit de atención se lo impide); empezando así a no acabar tareas o bien interrumpe continuamente. Además, si tiene un trastorno de conducta asociado, éste le lleva a no querer hacer muchas de las tareas que puede y debería saber hacer por su edad, como vestirse solo, comer o portarse bien en determinadas situaciones, hacer sus tareas para poder disfrutar con sus diversiones, etc.

En resumen, el tratamiento requiere conseguir que el niño pueda (trastorno por déficit de atención) y quiera (problema de conducta) hacer las cosas. Para ello es necesario establecer un tratamiento farmacológico y realizar terapia de conducta.

El tratamiento conductual enfocado en el niño tiene como objetivo enseñar habilidades sociales, académicas y de resolución de problemas a los niños y adolescentes que sufren de TDAH. En el caso de los padres, su finalidad es informar a los progenitores sobre este trastorno y cómo controlar las conductas relacionadas con el mismo. Finalmente, la terapia conductual se ocupa de enseñar a los maestros cómo dirigir las conductas de sus alumnos con TDAH dentro de las aulas.  La terapia conductual se basa en motivar que el paciente quiera hacer las obligaciones que debería asumir por su edad (recordemos que la medicación hace más efecto en que se pueda hacer las cosas).

 

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