viernes, 16 de diciembre de 2011

Nutrición infantil: niños con TDAH

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad se ha convertido en uno de los problemas más acusados de la sociedad   contemporánea. Este problema  comienza a presentarse antes de la adolescencia y está vinculado directamente al trastorno bipolar.
Tanto en la niñez como en la adolescencia,   están condicionadas negativamente por este trastorno, repercutiendo en la personalidad del individuo, pudiendo incidir negativamente en él; por ello además de la ayuda psicológica y medicinal, es muy importante tener en cuenta  la alimentación, aunque lo ideal es asesorarse de la ayuda de un profesional.
En esta dieta, es necesario eliminar los salicilatos -sustancias similares a la aspirina que se encuentran en una amplia variedad de alimentos- son uno de los factores que provocan la hiperactividad y a los que son sensibles  alrededor de un 10 y un 25% de los niños, así como los aditivos sintéticos, los colorantes y las sustancias que se añaden comúnmente a los alimentos procesados.
Al principio del tratamiento, se suprimen medicamentos como la aspirina y algunos alimentos ricos en salicilatos -manzanas, almendras, tomates, maíz, trigo, soja, lácteos, huevos, cítricos o frutos del bosque- y son sustituidos por peras, plátanos y anacardos, que poseen menor riesgo de alergias e intolerancias. Los alimentos eliminados se reintroducen gradualmente.
También se deben evitar: los colorantes artificiales, los potenciadores sintéticos del sabor, el aspartamo -edulcorante artificial- y los conservantes sintéticos BHA, BHT, TBHQ -derivados del petróleo-.
Algunos estudios han demostrado que eliminar de la dieta los alimentos que provocan alergias y los que contienen aditivos, puede ayudar a los niños con problemas de atención.

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